analisispolitico 7 enero, 2025 | Hace 1 año
Por Rubén Cárdenas
El operativo táctico-policiaco-militar denominado “Operación Limpieza”, realizado hace unos días en Durango, no deja de ser un show mediático diseñado, en primera instancia, para alinearse con la postura del presidente electo Donald Trump en su guerra económica contra China, aun cuando es de reconocerse que fue una acción con beneficios directos para la economía local.
Cierto que no hay precedente de un operativo similar contra los establecimientos de esta clase en Durango y el hecho que se haya implementado a dos semanas de la asunción de Trump no es una coincidencia, sino un mensaje claro de que Estados Unidos presionará lo necesario para que México no se le desvíe como aliado comercial.
La “Operación Limpieza” presuntamente recorrerá todo el país para someter al orden a miles de establecimientos comerciales chinos que, de pronto, aparecieron desde la frontera norte hasta la sur e inundaron el mercado con millones de productos, muchos de ellos de bajo costo y, aun con su cuestionable calidad, han sido una competencia desleal para los negocios nacionales.
Esta medida, aunque favorable para tales negocios, no es una estrategia integral encaminada a terminar con la presunta ilegalidad de las negociaciones asiáticas, porque no combate el problema de raíz y resulta por demás superficial, al menos hasta hoy.
Obvio, todas esas mercancías entran a México por las aduanas marítimas, que están a cargo de la Armada; son transportadas por vías terrestres, a cargo de la Guardia Nacional, es decir, de la propia Secretaría de la Defensa Nacional.
Además, las tiendas abren a la vista de todos en cada ciudad, incluso en pleno centro o zona comercial -como el caso de Durango- con la complacencia de autoridades municipales y estatales, que también se mantienen omisas ante el incumplimiento de reglas para su formalidad, como lo referente a la seguridad social de los empleados.
Se trata, pues, de una red de funcionarios bien organizada que permite la operatividad de estas tiendas. Entonces, no es del todo cierto que evaden impuestos y no pagan por los trámites exigidos a todo negocio; la realidad es que sí pagan “moches” en aduanas, carreteras y demás instancias gubernamentales, aun cuando la Secretaría de Economía no ha reconocido la colusión de autoridades en este ilícito.
Convierte esta acción en un show mediático la participación de decenas de elementos militares, elementos de la Guardia Nacional, policías estatales, federales y municipales, todos fuertemente armados y a bordo de vehículos artillados, en una parafernalia digna de un operativo contra algún poderoso cártel.
Lo sorprendente es que no fue capturado un solo comerciante chino, pese a que se actuó en tres amplios negocios instalados hace relativamente poco tiempo en Durango, con bastante aceptación del público, por cierto, principalmente por las novedades, los precios y la extensa variedad de mercancías.
No obstante, los efectos de la “Operación Limpieza” fueron más que elocuentes: más de tres millones de artículos fueron decomisados y sobrepasa los 350 millones de pesos el monto del decomiso. Un día después, alrededor de 70 de estos negocios cerraron sus puertas por su propia cuenta; no se arriesgaron al cierre forzoso decomiso las autoridades, como ocurrió un día antes con sus coterráneos.
Si el gobierno federal está empeñado en acabar con la ilegalidad de los comercios chinos en México, debe comenzar por investigar en las aduanas, proceder contra los responsables y continuar la investigación en los demás órdenes de gobierno hasta terminar con este ilícito de tanto crecimiento exponencial en los últimos años.
Sólo así quedará claro que la defensa de la economía nacional va más allá de emprender acciones políticas para congraciarse con los vecinos del norte. Lo que le afecte o no al consumidor, esa es otra historia que posiblemente quedará para una nueva Raya del Tigre muy pronto. Al tiempo.
COLMILLOS Y GARRAS
EN SU MENSAJE de Año Nuevo, el gobernador Esteban Villegas enfatizó la narrativa del 2024: “Lo mejor está por venir; en este 2025, con grandeza y mucho corazón, Durango renace”. Esperamos así sea, a todos nos interesa… LOS INDUSTRIALES DEL pan reportaron ayer una disminución del 5 por ciento en las ventas de roscas, aunque por otra parte los supermercados estaban inundados de este producto y parecía venderse bien… RESULTA QUE LA estación denominada “Mi gasolina”, ubicada en Durango, es la más cara del país, según la Procuraduría Federal del Consumidor. De por sí los aumentos ya son de sentirse.
CUENTA EN X: @rubencardenas10